Amigos, un círculo vital

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Amigos, un círculo   vital

 

 

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Son el álter ego que acompaña a los chicos en sus actividades cotidianas. Igual que a los adultos, estas relaciones les exigen una actitud de apertura y entrega. Cómo orientarlos para transitar la esencial experiencia de hacer amistades, tanto en la infancia como en la adolescencia, dos etapas clave para la construcción de la identidad.

“También se busca un espejo viviente para confortarse, porque uno no está seguro de sí. La imagen que el grupo, la barra, la pandilla, se hace de nosotros parece vital por momentos –afirma Dolto–. Uno busca identificarse, ser parecido a otros. Por miedo a ser rechazado, se identifica con sus amigos. Pero es curioso porque, de hecho, para que un grupo funcione, sería más bien necesario que sus integrantes fueran complementarios.”

Lo cierto es que, para los chicos, tener amigos es fundamental.

 

   “Los amigos son importantísimos para todos, pero en el caso de los niños representan la ocasión de una cercanía distinta de la de los familiares y son también la oportunidad para aprender a ser generosos por propia decisión, porque con los hermanos el entrenamiento de la generosidad, por lo general, es piloteado por los padres”, dice la filósofa Paola del Bosco, profesora de Etica de la Universidad Austral.

   “Los amiguitos son pares, mucho más que los hermanos (salvo mellizos), y se descubre con ellos el mundo de los intereses comunes”, señala.

Afinidades electivas

   Para la especialista, durante el largo proceso de la adolescencia –y la pre-adolescencia– muchas veces existe una decantación entre las amistades más genéricas del grupo escolar hacia las amistades más personales, por afinidad electiva y no por simple coincidencia, como son las relaciones entre compañeros de colegio.

   “A veces se confirman las amistades iniciales, otras se hacen nuevos encuentros y lo nuevo resulta muy atractivo cuando el adolescente está armando su propio mundo y, por decirlo así, está gestando su identidad de adulto”, dice Del Bosco, madre de ocho hijos.

   Ahí puede suceder que, en esa búsqueda de lo distinto respecto de lo recibido en el mundo protegido de los padres, los chicos se sientan atraídos por personas totalmente diferentes, con otras costumbres y, sobre todo, con otros valores.

   “La intervención de los padres es necesaria sólo en caso de peligro real, moral o físico. No es justificado intervenir en una relación sólo porque ésta no cumple con requisitos sociales, estéticos o prácticos de los padres”, aconseja. Entre otras cosas porque, generalmente, descalificar a un amigo implica que se produzca un alejamiento –comprensible– del hijo adolescente.

A su entender, se trata de algo muy delicado, y es mucho mejor buscar con sinceridad los puntos positivos que tiene la nueva amistad y comentarlos con el hijo o la hija.

   “Primero, porque toda persona tiene algo bueno, a veces se trata sólo de estar dispuestos a verlo, y en segundo lugar, porque al apreciar los amigos nuevos de nuestros hijos, vemos un poco con sus ojos y nos acercamos a su mundo. Si se trata de alguien «equivocado», la cercanía de los padres es siempre un punto a favor para resolver la situación sin daños. Así como no se pueden promover amistades por fines que no sean la amistad misma, tampoco se pueden descalificar con razonamientos ajenos a lo personal. Hay que estar atentos, pero no hay que ser prejuiciosos, sobre todo apelando a interpretaciones morales a partir de la ropa, el pelo u otra característica.”

   Claro que todo debe encuadrarse dentro de un cierto límite. Si un chico muy formal de repente aparece con una pandilla de rock pesado, todo sugeriría que le está pasando algo serio en su proceso de identificación; está queriendo pertenecer a otra comunidad que se caracteriza por ser abiertamente opuesta a la de origen.

   “Se trata de un caso, no de independencia, sino de una nueva forma de intensa dependencia. Esto sí que preocupa, pero seguramente los signos de tamaño alejamiento de la propuesta de los padres han sido dados con anterioridad. Si los padres advierten esa transformación de golpe, es que estuvieron un poco distraídos”, afirma Paola del Bosco.

   Algo queda claro: la comunicación con los adolescentes se prepara en la niñez; es muy difícil establecerla justo en el período en el que ni los chicos se entienden a sí mismos.

                           

Cuestiones recurrentes

   La primera institución que forma a los niños es la familia; la segunda es la escuela. La escuela no sólo da información, sino que brinda la posibilidad de sociabilizarse. En este sentido, es tan importante el aprendizaje de los contenidos como del saber estar con otros.

   “Generalmente, los padres siempre preguntan por los deberes, las notas…, pero lo que al hijo le pasa con sus amigos tiene que ver con su mundo. Los padres dicen: «Nunca cuenta lo que hace en el colegio», y no advierten que es la forma de preguntar de los padres la que hace que no cuenten, tal vez porque no saben motivarlos para dialogar”, dice Eva Rotenberg, directora de la Escuela para Padres y especialista en niños, adolescentes, familia y pareja.

   Al margen de estos frecuentes baches, los padres enfrentan algunas preocupaciones recurrentes. Por ejemplo, ¿lo dejo que se quede a dormir en la casa de un amigo?

   “Un chico se puede quedar a dormir en la casa de un amigo cuando ya lo conoce bien, se siente a gusto con él, puede arreglarse solo en circunstancias básicas, y cuando los padres conocen a la familia y saben que no corre peligro porque los consideran sensatos”, dice Rotenberg.

   Paola del Bosco reconoce que la dormida fuera de casa es una costumbre cada vez más popular. Pero, a su entender, no es muy buena, porque a la noche no hay padre que aguante el estar despierto y atento a lo que pueda suceder.

   “A los chicos les atrae justamente esa extensión del día fuera de la mirada vigilante de los padres, propios o ajenos. No es que haya que prohibir totalmente el pijama-party, por ejemplo, pero debe ser una excepción, caracterizada por alguna finalidad. No me parece una buena idea ir a dormir a casa de alguien con el único propósito de dormir en otro lado; creo que no es un verdadero programa, o que el programa no es ése”, dice del Bosco.

   “De todas formas, ocasionalmente puedo dejar a mis hijos dormir en casa de alguien, porque van a salir a un paseo desde temprano o van a practicar deportes. Y si el programa es ver una película, no es necesario dormir en el lugar. Es cómodo no tener que ir a buscar a los hijos y es económico que el programa sea «dormir», pero se instala un cierto descontrol sobre las horas destinadas al sueño que será muy difícil revertir cuando los chicos crezcan.”

   Para la especialista, a menudo es la comodidad de los padres la que favorece la popularidad de estas costumbres.

Paradigma moral

   Todo padre sabe que la elección de amigos es importante para los hijos. Como recuerda William J. Bennett en El libro de las virtudes (Javier Vergara Editor), en las mejores amistades vemos un paradigma moral de todas las relaciones humanas en lo que quizá sea su forma más pura. Un amigo es más que un conocido, y la amistad supone algo más que afecto.

   “Son importantes porque los buenos amigos elevan, y los malos amigos disminuyen”, dice Bennett.

  “Las amistades de nuestros hijos son importantes. Y también son importantes para ellos, como ejemplo, nuestras amistades. Nuestros amigos deben ser aliados de lo mejor de nosotros; debemos enseñar a los niños a reconocer las falsas amistades, a entender que refuerzan lo más indigno de nosotros”, asegura.

   Entonces, si un amigo no nos gusta, ¿debemos decírselo?

   Según Eva Rotenberg, muchas veces los padres ven los defectos en los amigos, pero no registran lo que le pasa al propio hijo. “Cuando un hijo está con amigos que no les gustan a los padres habría que hablar con el hijo para –a partir de saber lo que le importa de ese amigo– descubrir qué le pasa a él, comprenderlo más y ver si se lo puede ayudar.”

   Para la especialista, en la adolescencia es más importante hablar con los hijos que oponerse. No se les puede imponer o prohibir que estén con sus amigos, porque los pueden ver igual, y esta prohibición los puede inducir a que mientan, salgan a escondidas y todo empeore.

 

   “Algo de lo que no nos gusta de esos amigos tiene que ver también con nuestro hijo. Quizá se siente a gusto porque con ellos se encuentra más valorado o ninguno trabaja ni estudia, por lo tanto no se siente menos… Si los padres se desesperan y se ponen ansiosos van a provocar un alejamiento del hijo y se volverá más difícil ayudarlo. Pero si la situación los supera, es mejor pedir ayuda para buscar el modo indicado de llegar al hijo y lograr un cambio”, aconseja Rotenberg

  ¿Qué pasa cuando un chico no se engancha en ningún grupo, se aísla, no quiere salir?

  “Si un chico se aísla algo le pasa, es un síntoma”, dice Rotenberg. A su entender, no tiene que ser algo grave, pero hay que comprender y no forzarlo a hacer lo que no quiere. Posiblemente, el aislamiento se origine en miedos y angustias, que muchas veces pueden estar relacionados con aspectos del entorno, familiar o escolar. Es importante poder detectar y tratar de darse cuenta de qué es lo que le puede estar pasando.

Los padres, presentes

   “Los padres pueden ayudar mucho a un hijo que sufre, pero sin humillarlo ni forzarlo. No ayuda que los padres intervengan por él. Pueden solucionarle un problema momentáneamente, pero es importante que los chicos desarrollen sus propios recursos internos para poder defenderse. Claro que los ayuda mucho saber que pueden recurrir a los padres cuando tienen un problema y que se pueden apoyar en ellos.”

    Para Paola del Bosco, a los amigos de los hijos lo mejor es considerarlos también un poco hijos nuestros, comprendiéndolos, no atribuyéndoles actitudes mezquinas o perversas, no prejuzgando, y, sobre todo, recibiéndolos cordialmente en casa.

   “La familiaridad y la cercanía son el mejor remedio para que los amigos de nuestros hijos no nos parezcan nunca una amenaza”, asegura.

   Claro que, como recuerda William Bennett, tener amigos es sólo la mitad de la relación, aunque es la mitad que más suele preocupar a hijos y a padres. Sin embargo, saber ser amigo a menudo es más importante para nuestro desarrollo moral. “Puede decirse que los buenos amigos contribuyen a nuestra crianza, pero el anverso de esta moneda es que uno es el buen amigo, el agente activo que educa al otro.”

 

 

 

   Si no tuviera a mi mejor amiga, no podría vivir… El problema es que cambio muy seguido de mejor amiga”, dice Samantha, una típica rebelde way de 14, con ganchitos en los dientes y ese dejo de permanente mal humor con que las y los de su edad transitan, salvo honrosas excepciones, por la vida.

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   ¿Qué decir de la amistad? Que es esencial siempre, pero especialmente durante un período en el cual se cambian las relaciones que se mantienen con la familia.

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   “Uno se busca un doble para sentirse más fuerte, un confidente para compartir las dificultades, un alma hermana para suavizarlas en la fraternidad, un álter ego que nos sostiene y nos ayuda a avanzar”, decía la psicoanalista Françoise Dolto, autora de un libro clave para reflexionar estos temas, Palabras para adolescentes (Atlántida).

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16 responses to “Amigos, un círculo vital

  1. Creo que todo individuo debe establecer lazos de amistad con sus contemporáneos ya que de esa relación reafirma la forma de relacionarse con las personas dentro de la sociedad .Involucrar a nuestro hijos actividades que le permitan conocer a diferentes personas con los mismos intereses y gustos les permite reafirmar su identidad ,conocer y valorar el sentir de otro ser humano y por ende expresar su propio sentir .Sentirse aceptados ,queridos les permite sentir seguridad ,favorece su autoestima ; en nosotros solo queda acompañarlos para que las caidas no sean tan fuertes por que algunos amigos no son para siempre y sobretodo advertir los peligros que conlleve estas relaciones de amistad y darlas a conocer con inteligencia y tacto.

    • De acuerdo Mary Tere, lo importante es estar cerca para apoyarlos en sus decepciones, pero sobre todo dejar que se equivoquen para que aprendan a elegir a los amigos para la próxima vez….saludos!!!

  2. Es muy importante en todo momento de nuestra vida la amistad para poder socializarnos con otras personas y poder relacionarnos y conocernos a si mismos de nuestras cualidades y defectos, siempre valorando que tipo de amistad podemos encontrar para poder formar nuestra personalidad sin dejar atrás una buena amistad con la cual podamos transmitir nuestras vivencias y nuestras experiencias sin caer en irresponsabilidades de otro tipo que nos conlleven a hacer cosas indebidas que lastimen nuestra persona.

    PD. maestras me gustaría que respondieran a mi comentario por favor.

    • De acuerdo con su comentario Alfonso, los amigos ayudan a encontrar la identidad en la adolescencia y como padres debemos apoyar las amistades de nuestros hijos y permanecer cerca para evitar conductas de riesgo a la integridad y salud física y mental.

  3. Nuestros hijos deben de elegir a sus amigos libremente, cuando encuentran afinidad, ayuda, comprensión, etc se sienten bien emocionalmente y se puede establecer una relación de amistad.
    El tiempo es necesario para que descubran en esas personas los valores de la amistad como la lealtad, la sinceridad, la ayuda, la comprensión y los buenos consejos. Los padres también debemos relacionarnos con los amigos de nuestros hijos ya que de esta forma podemos saber como son esas amistades y en caso de ser necesario poderlos orientar.

    Soy la mamá de Lorena Alvarez Molina

  4. Hola, soy María Isabel Rodríguez Salazar, mamá de Emmanuel Antonio Hernández Rodríguez, para mí la verdadera amistad se logra en la adolescencia, donde lo único que verdaderamente se busca es tener la confianza y comprension de poder expresar el sentir, el desear y el pensar, es donde no hay condición para brindar todo a cambio de nada, es donde uno se muestra tal y como es y selecciona a los que compaginan con los sueños e ideales de esa etapa.
    La amistad nos permite conocer nuevas costumbres, disciplinas y valores, lo cual reorienta nuestra identidad.
    Los padres jugamos un papel importante para asegurar y tener la confianza de que las amistades de nuestros hijos son buenos amigos, acogiendolos en nuestra casa y haciendoles sentir parte de nuestra familia.
    Maestra, quisiera respondiera a una duda, el sexo femenino le es más fácil encontrar verdaderas amistades?

    • Hola Isabel, la saludo con gusto y con respecto a la pregunta, le quiero comentar, que no tiene nada que ver si se es hombre o mujer, lo que si podemos decir es que el carácter, las circunstancias, los valores y sobre todo los intereses en común los que determinan las amistades en la adolescencia.Las mujeres tendemos a ser más sensibles y a veces las hormonas también influyen en nuestro comportamiento. Los varones son más prácticos en las relaciones humanas y las mujeres un poco más complicadas y a veces conflictivas, lo que si es importante tomar en cuenta algunos aspectos para aprender a relacionarnos: como el saber decir, saber escuchar, ser directos, honestos y oportunos, prudentes, etc……. en fin, las relaciones humanas son complejas pero nos ayudan a crecer aprendiendo de los demás.

      ojalá haya respondido a su duda….Saludos!!!

  5. Decimos que en pre-adolescencia se van a desarrollar multiplicidad de relaciones sociales, a pesar que es una etapa difícil es cuando se da un acercamiento entre parejas y esto regularmente se da en el colegio ya que pasan la mayor parte de su tiempo con sus compañeros de grupo. Aquí se confirman las amistades iniciales, ya que arman su propio mundo y se empieza a gestar su identidad de adulto.

    • Gracias Martha, no debemos olvidar estar cerca de los hijos para estar al pendiente de las personas de las que se rodean…….. La invitamos a seguir participando!!
      Saludos!!,

  6. Gracias por poner a nuestra disposición materiales de interés que nos sirven para poner en práctica estas lecturas y así poder mejorar las relaciones familiares, mas cuando tenemos hijos adolescentes que están experimentando una nueva etapa en su experiencia escolar.

  7. Buenas noches
    En nuestra vida es importante tener amigos, para poder socializar cuando se trata de nuestros hijos es importante conocer a sus amigos, también decirles que las amistades verdaderas nunca te hacen menos, te ayudan, te valoran pero que tambien hay amistades negativas.

  8. Sí, la amistad es fundamental para la formación de su identidad,de socializar,pero mucho ojo con las redes sociales con lo que es tan confiando a personas que son intangibles y desconocidas a las que consideran amigos por internet, sólo nos queda ser padres presentes y atentos para evitar riesgos.

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